domingo, 20 de febrero de 2011

jueves, 10 de febrero de 2011

Críticas del PNV al acto "Hablando del sáhara sin crispación"

ABC - El PNV critica la visita de Lazcoz a unas jornadas de "apoyo a Marruecos"

El País - El PNV critica a Lazcoz por "marginar a los saharauis"

El Mundo - El PNV de Vitoria critica la asistencia de Lazcoz a un foro de
'apoyo a Marruecos'


Resumen de las críticas:
El grupo municipal del PNV criticó ayer la participación del alcalde de Vitoria,
Patxi Lazcoz (PSE) en unas jornadas que se celebraron en la capital alavesa en las
que "se ha marginado la presencia del pueblo saharaui y se ha apoyado a
Marruecos".
El PNV se refería a las jornadas Hablando del Sahara sin crispación, que se han
celebrado entre el pasado viernes y el sábado en la capital alavesa, con la
participación de representantes del Gobierno, del Parlamento y de las
instituciones marroquíes.
El grupo nacionalista advirtió ayer que en estas jornadas "no han estado presentes
el Frente Polisario, ni movimientos solidarios con la causa saharaui como la
asociación Amigos de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática)".
La portavoz del PNV en el área de Cooperación, Ainhoa Etxebarria, explicó que
"dar cobertura a un evento que discrimina a los saharauis de este modo, es un
flaco favor a un compromiso histórico del Ayuntamiento de Vitoria".


sábado, 5 de febrero de 2011

El diálogo es la solución


La jornada organizada por Carta Mediterránea en Vitoria/Gasteiz los días 4 y 5 de febrero de 2011, titulada “Hablando de Sáhara sin crispación”, ha sido una oportunidad altamente importante de diálogo sincero entre todas las partes y las personas implicadas en el conflicto del Sáhara.
Muchos de los participantes en la jornada hemos coincidido en que un diálogo sincero es la única vía para una solución real, profunda y duradera, un diálogo que reconoce los errores que han alargado innecesariamente la solución a este conflicto y cuyas consecuencias han sido trágicas para la población saharaui ya que han comprometido el futuro y el desarrollo de la democracia y la libertad de los pueblos del Magreb.

Las discrepancias manifiestas en la jornada entre Marroquíes del Sahara, otros del Polisario y muchos intelectuales españoles, han demostrado otra vez mas que el diálogo entre los ciudadanos es una de las garantías para encontrar una solución satisfactoria y duradera para este conflicto basada en el reconocimiento de los errores tanto de Marruecos como de el frente Polisario, el fortalecimiento de los Derechos Humanos ,la libertad, la democracia, el reparto justo de la riqueza y su repercusión directa sobre los ciudadanos son los elementos de coincidencia entre todos los pueblos del Magreb.
Un diálogo abierto y sincero debe integrar todas las iniciativas llevadas a cabo tanto por las partes como por el resto de los actores implicados en este conflicto.
Desde el compromiso con la causa saharaui, creo firmemente en una solución pacífica, dialogada, y considero la propuesta Marroquí de conceder a los territorios saharauis del sur de Marruecos un estatuto avanzado de autonomía, una oportunidad realista para una solución justa y duradera.
Esta primera jornada de diálogo de la sociedad civil de las partes en Vitoria nos obliga al compromiso, a seguir trabajando como ciudadanos para el fortalecimiento del diálogo y la búsqueda de una justa solución para el conflicto del Sáhara que garantice la construcción de un Magreb de ciudadanos democrático, seguro y próspero.

Abdelhamid Beyuki

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Sahara y las relaciones Hispano-Marroquíes

Analizar las relaciones de España con Marruecos, requiere un diagnóstico realista de este país, concretar el grado de su estabilidad política y social, su desarrollo, su estabilidad económica y su potencial económico. Es obvio que la diplomacia española se ha esforzado en los últimos 20 años en comprender mejor a Marruecos y en buscar líneas de conexión más resistentes que en la época anterior, de hecho Marruecos es país de prioridad en la política exterior española, destino de la primera salida al exterior de todos los presidentes de gobierno de la democracia española excepto Adolfo Suárez. Sin embargo las relaciones con Marruecos no consiguen la estabilidad deseada y son cada vez más conflictivas a pesar del empeño diplomático mutuo de presentarlas como excelentes.
¿Sabe de verdad España lo que ocurre en Marruecos? y no me refiero a la información recabada por los servicios de inteligencia, ¿baraja el Estado español otro escenario político en Marruecos que no sea el de la aparente estabilidad actual?

La imaginería occidental considera la monarquía marroquí como garante del orden y por consiguiente considera a Marruecos como un aliado inmune a la influencia islamista. Lo cierto es que la monarquía de Mohamed VI ha conseguido “asegurar” la estabilidad a costa de aplazar las reformas políticas y lo cierto también, es que se trata de una estabilidad frágil en una región muy contaminada por el fenómeno islamista, gracias en parte a la represión y despilfarro del poder vigente, algo en lo que coincide Marruecos con muchos Estados musulmanes (Egipto, Túnez, Jordania etc...).
Tanto E.E.U.U como el resto de las potencias occidentales valoran la tranquilidad aparente en Marruecos, pero también prevén escenarios alternativos: E.E.UU. incluso mantiene contactos con la fuerza islámica de marruecos que más discute la monarquía: los sufistas de Justicia y Caridad liderados por Abdeslam Yassine discuten abiertamente el mito de la monarquía como eje imprescindible del poder en Marruecos.



Si la “transición democrática” de Mohamed VI tan anunciada y publicitada en occidente no acaba de cuajar y cuando más se justifica su aplazamiento en aras de la estabilidad y el freno del avance islamista, los islamistas acabarán siendo la única oposición en Marruecos; y si el cambio solo es posible a costa del majzen* y la monarquía, serán los islamistas, quienes tarde o temprano intentarán debilitarlos y acabar con ambos. Este más que probable escenario nos obliga a prever el auténtico riesgo radicado en la propia naturaleza del majzén, que éste último curiosamente disputa con los islamistas la representatividad religiosa y ambos la consideran base de la legitimidad del poder.

España, sin política propia en el Magreb, muy atada a la política exterior francesa y muy ligada a la historia colonial de sus relaciones con Marruecos que mantiene unas relaciones muy marcadas por el conflicto del Sahara y por Ceuta y Melilla, sigue sin tener un análisis propio de las cosas en Marruecos y por tanto sin política propia frente al reino de Marruecos. España mantiene desde la marcha verde en 1975 una mezcla de política de avestruz en los temas de conflicto, con una visión de alianza estratégica y económica preferente acertadamente inaugurada por los gobiernos de Felipe González.

A día de hoy, es irrebatible que las relaciones hispano-marroquíes son de buenas como de malas, y así lo han sido desde siempre. Las múltiples concesiones marroquíes no han surtido efecto, si acaso, han alimentado una política del recurso fácil a la agresión exterior como ocurrió con el conflicto de la roca de Perejil con el gobierno de José María Aznar. Las pocas concesiones españolas en materia de inmigración o de apoyo a Marruecos en sus relaciones con la Unión Europea tampoco han sido suficientes para relajar del todo el encuentro entre ambos Estados.

Por otra parte, la diplomacia marroquí muy influida por la escuela francesa, no consiguió ni durante el reinado de Hassan II, ni con el actual Rey de Marruecos, movilizar su potencial humano (inmigrantes) y la condición de Marruecos como potencial mercado, para mover las posiciones españolas hacia un punto más favorable en el tema que más preocupa hoy a los marroquíes, que es el Sahara.

España tiene intereses estratégicos en la región que exigen un análisis exhaustivo de las consecuencias que una u otra postura tendría sobre ellos, desde España se deben imaginar todos los escenarios posibles, incluyendo el de un pequeño Estado saharaui caído en manos de islamistas radicales (muy activos en el sahel) a tiro de las costas de las Islas Canarias y un Marruecos en crisis con las consecuencias que puede tener sobre la estabilidad de la región y la seguridad de España. Ambos Estados deben valorar las deficiencias de sus relaciones cuyo análisis debe ser realista y no voluntarista.

Es irrebatible que la independencia del Sahara supondría una desestabilidad en Marruecos, tanto que puede acelerar el avance islámico radical en todo el Magreb incluido el Sáhara, y con unas consecuencias devastadoras sobre Europa y especialmente sobre sus fronteras más inmediatas que son España y Portugal. No es un escenario de pura imaginación, sino es el que calculan los movimientos islamistas armados y muy activos en el Sahel (El Sahara, el desierto de Mauritania, Mali…). Es una realidad que deben saber los pueblos de la región y muy especialmente el español y son precisamente los movimientos sociales y los partidos políticos españoles quienes deben actuar en consecuencia y con responsabilidad, deben reconducir su valiosa solidaridad con el pueblo Saharaui hacia una solución que garantice la libertad para todos los pueblos del Magreb, a la vez que garanticen la seguridad y el desarrollo de España; los españoles deben ser capaces de transformar su apoyo emocional a los saharauis en un apoyo realista que garantice a todos los pueblos de esta región el mejor futuro.




majzen* (Estado marroquí tradicional, anterior al Protectorado)

jueves, 25 de noviembre de 2010

La xenofobia como programa electoral

En las últimas elecciones generales de 2007, el partido popular se empleo a fondo en el uso indebido de los inmigrantes en la campaña electoral.El primer partido de oposición incluyo en su programa el contrato de integración para inmigrantes, se trataba de una propuesta que consiste en obligar a los inmigrantes que quieren residir legalmente en España o renovar su residencia, a firmar un contrato llamado de “integración” donde el inmigrante se compromete a conocer los usos y costumbres de los españoles, respetar las leyes españolas, y cumplir con sus deberes legales.
Desde luego no ha sido el objetivo del PP garantizar el cumplimiento de la ley por parte de los inmigrantes, que en definitiva están obligados como cualquier otro ciudadano español de cumplirla por imperativo legal, con el agravante de que los inmigrantes autores de cualquier infracción por pequeña que sea, corren el riesgo de ver denegada su autorización de residencia. De por si, la ley actual de de extranjería deja a los inmigrantes en posición de inferioridad en el disfrute de sus derechos, y les obliga a cumplir con sus obligaciones si quieren conservar su residencia en España, además de pagar las consecuencias que paga cualquier ciudadano por el incumplimiento de la ley.

De nuevo, tanto el PP como otros partidos en Cataluña, encuentran en el inmigrante “cabeza de turco” en la situación de crisis que vive España, y vuelven a mover el fantasma de la amenaza inmigrante con fines puramente electorales. El uso indebido y inmoral de los inmigrantes con o sin campaña electoral es inaceptable, mucho mayor la inmoralidad y casi roza a la ilegalidad el inventar juegos y videos que presentan a estos humanos como bichos malignos dignos de cazar y limpiar; La patética imagen de la líder del PP catalán cabalgando en gaviota gigante, cargando a “Humanos ilegales” es además de indignante, una incitación al racismo, es una imagen que insinúa limpieza.. y lo peor es que el mismo texto que presenta el juego electoral habla de limpiar Cataluña de los males que padece.

Me cuesta pensar - supongo como muchos demócratas, incluso en el PP- que un partido democrático, el primero de la oposición, y posible alternativa de gobierno a nivel nacional, pueda entrar en este peligroso juego por el mero objetivo de ganar un puñado de votos.

Las instituciones Europeas encargadas de la lucha contra el racismo se han manifestado varias veces contra el uso agitador de la inmigración en las campañas electorales, el Ecri (Comisión Europea contra el racismo y la xenofobia) ha tomado nota con mucha preocupación de este uso en España y en Cataluña; En Concreto y después de la polémica del empadronamiento de inmigrantes irregulares en Vic, el Ecri se intereso muy en serio por esta situación y lo incluyo en el brefing de su visita a España a principios de este año en el marco de la preparación del próximo informe sobre la situación del racismo en España.

A mi modesto juicio, no hay duda que el modelo de la integración multicultural ha fracasado en toda Europa, es algo que reconoce hasta la propia Canciller de Alemania, es un debate abierto ya en todos los países europeos y incluso en Cataluña donde tanto sectores de la derecha democrática como de la izquierda plantean como urgente, y muchos recuperan la interculturalidad como modelo de integración y de construcción de un proyecto común de sociedades europeas. Los ciudadanos españoles y catalanes cada vez manifiestan más interés por el hecho migratorio, son o somos - se me lo permite la candidata del PP en Cataluña- consientes de la importancia de este debate, pero un debate serio, sereno, sin crispación y mucho menos manipulador y demagogo ,es de todo acierto la declaración del candidato de CIU al advertir que “quien juega con fuego puede quemar los dedos”, yo diría que este semejante fuego puede quemar la paz social y el modelo de sociedad democrática y moderna, que entre todos/as hemos construido, incluidos los/as inmigrantes.

Por último, a los que agitan la bandera del miedo mediante campañas xenófobas y racista, a los que utilizan indebidamente la inmigración para desinformar y manipular la opinión de una sociedad muy afectada por la crisis económica, a los que al parecer no tienen soluciones que ofrecer a la ciudadanía catalana, les recuerdo que muchos inmigrantes disfrutan hoy de la nacionalidad española, otros como los latinos mantienen la doble nacionalidad y otros se integraron en la sociedad catalana de tal modo que influyen positivamente en su entorno, y por fortuna todos pueden votan el día 28 de nov.

Así que es una oportunidad para frenar el discurso xenófobo, y para vencer los agitadores del odio, y de seguir sumando en la convivencia.

Abdelhamid Beyuki
Representante en España del ECRI
Comisión Europea contra el racismo y la xenofobia)