miércoles, 23 de febrero de 2011

COMMUNIQUE - « Pour souligner la réussite et le caractère pacifique et légitime de la manifestation du 20 février »


Nous avons, au Forum Civil des Marocains d’Europe, suivi les manifestations du 20 février 2011 qui ont eu lieu dans différentes villes marocaines et nous enregistrons avec satisfaction leur caractère pacifique et la légitimité de leurs revendications. Aussi :
- Nous appelons au renforcement des efforts des organisateurs qui ont veillé à ce que ce mouvement pour la liberté et pour une démocratie véritable au Maroc se déroule dans un climat pacifique et démocratique ;
- Nous condamnons les violences et les atteintes aux vies humaines et aux biens publics et privés qui ont marqué la fin de la manifestation et qui sont le fait de milices organisées et décidées. Nous demandons à ce sujet l’ouverture d’une enquête juste et rapide ;
- Nous dénonçons les provocations et les attaques inqualifiables qu’ont subi les manifestants de la part d’éléments intrus, ainsi que l’agression violente contre la présidente de l’Association Marocaine des Droits de l’Homme, contre le coordinateur du Forum des Démocrates Marocains et d’autres militants des droits de l’homme lors du sitting du 21 février à Rabat,
- Nous tenons à saluer à cette occasion tous les participants, les jeunes, les démocrates et les représentants du FCME qui se sont déplacés de l’étranger pour participer à la manifestation. Nous leur demandons de rester solidaires et à l’écoute des revendications légitimes du peuple marocain pour des réformes politiques et constitutionnelles, pour la démocratie, la liberté et contre la corruption et la gabegie.
Nous suivons également au FCME, avec inquiétude et tristesse, les événements dramatiques que connaît la Lybie et condamnons le crime odieux, d’extermination collective, perpétré contre le peuple libyen par une bande de dirigeants criminels. Nous appelons toutes les forces vives dans le monde à soutenir le peuple Libyen dans son combat pour la liberté et à œuvrer à son côté pour présenter ces criminels devant les juridictions pénales internationales.

Madrid le 23 fevrier 2011-02-23

domingo, 20 de febrero de 2011

La quiebra de la ficción democrática en Marruecos

El mundo árabe vive un momento histórico que marcará el futuro de esta región mayoritariamente mediterránea, la chispa que arrancó con la revolución del jazmín se ha generalizado en todos los países árabes con las mismas reivindicaciones: Democracia, Libertad y Justicia. No cabe duda que son revoluciones democráticas, pacíficas participadas en su mayoría por jóvenes. Son revoluciones sin más líderes que los propios pueblos oprimidos y engañados durante décadas por sistemas sin legitimidad democrática alguna.
En otros tiempos, y con el silencio cómplice de occidente, las movilizaciones de los jóvenes del 84 en el norte de Marruecos, han sido literalmente masacradas con centenares de muertos, desaparecidos, encarcelados y otros pocos que hemos tenido la suerte – o la mala suerte - de exiliarnos. Con la llegada del actual monarca muchos hemos creído que otra era comienza, y después de 10 años de vender promesas y eslóganes vacios, vuelven los jóvenes a ser los protagonistas de un decisivo levantamiento popular por el cambio. Esta vez nadie puede parar el tren de la historia, y ya no caben medias soluciones. Hoy vuelven los jóvenes a ser protagonistas de las mismas reivindicaciones en un mundo globalizado y distinto. Hoy por fin no cabe otra solución que no sea acceder a todas las reivindicaciones del valiente movimiento de jóvenes por la democracia.
Los únicos protagonistas y líderes de este movimiento hoy, son los heroicos jóvenes del 20 de febrero, y de los cuales muchos nos sentimos orgullos. La agitación del fantasma del radicalismo de izquierdas entonces, y del islámico ahora, ya no sirven para frenar el irreversible cambio democrático en Marruecos. No es ya una lucha de clases ni de liberación, es la lucha de un pueblo que desea desesperadamente el cambio, la democracia y la libertad.
Los/as demócratas de España, los partidos democráticos, sindicatos y organizaciones no gubernamentales deben apoyar este movimiento y no perder esta oportunidad de construir una región de desarrollo, una región de los pueblos, una región más segura en DEMOCRACIA.


Madrid 20 de febrero de 2011

jueves, 10 de febrero de 2011

Críticas del PNV al acto "Hablando del sáhara sin crispación"

ABC - El PNV critica la visita de Lazcoz a unas jornadas de "apoyo a Marruecos"

El País - El PNV critica a Lazcoz por "marginar a los saharauis"

El Mundo - El PNV de Vitoria critica la asistencia de Lazcoz a un foro de
'apoyo a Marruecos'


Resumen de las críticas:
El grupo municipal del PNV criticó ayer la participación del alcalde de Vitoria,
Patxi Lazcoz (PSE) en unas jornadas que se celebraron en la capital alavesa en las
que "se ha marginado la presencia del pueblo saharaui y se ha apoyado a
Marruecos".
El PNV se refería a las jornadas Hablando del Sahara sin crispación, que se han
celebrado entre el pasado viernes y el sábado en la capital alavesa, con la
participación de representantes del Gobierno, del Parlamento y de las
instituciones marroquíes.
El grupo nacionalista advirtió ayer que en estas jornadas "no han estado presentes
el Frente Polisario, ni movimientos solidarios con la causa saharaui como la
asociación Amigos de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática)".
La portavoz del PNV en el área de Cooperación, Ainhoa Etxebarria, explicó que
"dar cobertura a un evento que discrimina a los saharauis de este modo, es un
flaco favor a un compromiso histórico del Ayuntamiento de Vitoria".


sábado, 5 de febrero de 2011

El diálogo es la solución


La jornada organizada por Carta Mediterránea en Vitoria/Gasteiz los días 4 y 5 de febrero de 2011, titulada “Hablando de Sáhara sin crispación”, ha sido una oportunidad altamente importante de diálogo sincero entre todas las partes y las personas implicadas en el conflicto del Sáhara.
Muchos de los participantes en la jornada hemos coincidido en que un diálogo sincero es la única vía para una solución real, profunda y duradera, un diálogo que reconoce los errores que han alargado innecesariamente la solución a este conflicto y cuyas consecuencias han sido trágicas para la población saharaui ya que han comprometido el futuro y el desarrollo de la democracia y la libertad de los pueblos del Magreb.

Las discrepancias manifiestas en la jornada entre Marroquíes del Sahara, otros del Polisario y muchos intelectuales españoles, han demostrado otra vez mas que el diálogo entre los ciudadanos es una de las garantías para encontrar una solución satisfactoria y duradera para este conflicto basada en el reconocimiento de los errores tanto de Marruecos como de el frente Polisario, el fortalecimiento de los Derechos Humanos ,la libertad, la democracia, el reparto justo de la riqueza y su repercusión directa sobre los ciudadanos son los elementos de coincidencia entre todos los pueblos del Magreb.
Un diálogo abierto y sincero debe integrar todas las iniciativas llevadas a cabo tanto por las partes como por el resto de los actores implicados en este conflicto.
Desde el compromiso con la causa saharaui, creo firmemente en una solución pacífica, dialogada, y considero la propuesta Marroquí de conceder a los territorios saharauis del sur de Marruecos un estatuto avanzado de autonomía, una oportunidad realista para una solución justa y duradera.
Esta primera jornada de diálogo de la sociedad civil de las partes en Vitoria nos obliga al compromiso, a seguir trabajando como ciudadanos para el fortalecimiento del diálogo y la búsqueda de una justa solución para el conflicto del Sáhara que garantice la construcción de un Magreb de ciudadanos democrático, seguro y próspero.

Abdelhamid Beyuki

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Sahara y las relaciones Hispano-Marroquíes

Analizar las relaciones de España con Marruecos, requiere un diagnóstico realista de este país, concretar el grado de su estabilidad política y social, su desarrollo, su estabilidad económica y su potencial económico. Es obvio que la diplomacia española se ha esforzado en los últimos 20 años en comprender mejor a Marruecos y en buscar líneas de conexión más resistentes que en la época anterior, de hecho Marruecos es país de prioridad en la política exterior española, destino de la primera salida al exterior de todos los presidentes de gobierno de la democracia española excepto Adolfo Suárez. Sin embargo las relaciones con Marruecos no consiguen la estabilidad deseada y son cada vez más conflictivas a pesar del empeño diplomático mutuo de presentarlas como excelentes.
¿Sabe de verdad España lo que ocurre en Marruecos? y no me refiero a la información recabada por los servicios de inteligencia, ¿baraja el Estado español otro escenario político en Marruecos que no sea el de la aparente estabilidad actual?

La imaginería occidental considera la monarquía marroquí como garante del orden y por consiguiente considera a Marruecos como un aliado inmune a la influencia islamista. Lo cierto es que la monarquía de Mohamed VI ha conseguido “asegurar” la estabilidad a costa de aplazar las reformas políticas y lo cierto también, es que se trata de una estabilidad frágil en una región muy contaminada por el fenómeno islamista, gracias en parte a la represión y despilfarro del poder vigente, algo en lo que coincide Marruecos con muchos Estados musulmanes (Egipto, Túnez, Jordania etc...).
Tanto E.E.U.U como el resto de las potencias occidentales valoran la tranquilidad aparente en Marruecos, pero también prevén escenarios alternativos: E.E.UU. incluso mantiene contactos con la fuerza islámica de marruecos que más discute la monarquía: los sufistas de Justicia y Caridad liderados por Abdeslam Yassine discuten abiertamente el mito de la monarquía como eje imprescindible del poder en Marruecos.



Si la “transición democrática” de Mohamed VI tan anunciada y publicitada en occidente no acaba de cuajar y cuando más se justifica su aplazamiento en aras de la estabilidad y el freno del avance islamista, los islamistas acabarán siendo la única oposición en Marruecos; y si el cambio solo es posible a costa del majzen* y la monarquía, serán los islamistas, quienes tarde o temprano intentarán debilitarlos y acabar con ambos. Este más que probable escenario nos obliga a prever el auténtico riesgo radicado en la propia naturaleza del majzén, que éste último curiosamente disputa con los islamistas la representatividad religiosa y ambos la consideran base de la legitimidad del poder.

España, sin política propia en el Magreb, muy atada a la política exterior francesa y muy ligada a la historia colonial de sus relaciones con Marruecos que mantiene unas relaciones muy marcadas por el conflicto del Sahara y por Ceuta y Melilla, sigue sin tener un análisis propio de las cosas en Marruecos y por tanto sin política propia frente al reino de Marruecos. España mantiene desde la marcha verde en 1975 una mezcla de política de avestruz en los temas de conflicto, con una visión de alianza estratégica y económica preferente acertadamente inaugurada por los gobiernos de Felipe González.

A día de hoy, es irrebatible que las relaciones hispano-marroquíes son de buenas como de malas, y así lo han sido desde siempre. Las múltiples concesiones marroquíes no han surtido efecto, si acaso, han alimentado una política del recurso fácil a la agresión exterior como ocurrió con el conflicto de la roca de Perejil con el gobierno de José María Aznar. Las pocas concesiones españolas en materia de inmigración o de apoyo a Marruecos en sus relaciones con la Unión Europea tampoco han sido suficientes para relajar del todo el encuentro entre ambos Estados.

Por otra parte, la diplomacia marroquí muy influida por la escuela francesa, no consiguió ni durante el reinado de Hassan II, ni con el actual Rey de Marruecos, movilizar su potencial humano (inmigrantes) y la condición de Marruecos como potencial mercado, para mover las posiciones españolas hacia un punto más favorable en el tema que más preocupa hoy a los marroquíes, que es el Sahara.

España tiene intereses estratégicos en la región que exigen un análisis exhaustivo de las consecuencias que una u otra postura tendría sobre ellos, desde España se deben imaginar todos los escenarios posibles, incluyendo el de un pequeño Estado saharaui caído en manos de islamistas radicales (muy activos en el sahel) a tiro de las costas de las Islas Canarias y un Marruecos en crisis con las consecuencias que puede tener sobre la estabilidad de la región y la seguridad de España. Ambos Estados deben valorar las deficiencias de sus relaciones cuyo análisis debe ser realista y no voluntarista.

Es irrebatible que la independencia del Sahara supondría una desestabilidad en Marruecos, tanto que puede acelerar el avance islámico radical en todo el Magreb incluido el Sáhara, y con unas consecuencias devastadoras sobre Europa y especialmente sobre sus fronteras más inmediatas que son España y Portugal. No es un escenario de pura imaginación, sino es el que calculan los movimientos islamistas armados y muy activos en el Sahel (El Sahara, el desierto de Mauritania, Mali…). Es una realidad que deben saber los pueblos de la región y muy especialmente el español y son precisamente los movimientos sociales y los partidos políticos españoles quienes deben actuar en consecuencia y con responsabilidad, deben reconducir su valiosa solidaridad con el pueblo Saharaui hacia una solución que garantice la libertad para todos los pueblos del Magreb, a la vez que garanticen la seguridad y el desarrollo de España; los españoles deben ser capaces de transformar su apoyo emocional a los saharauis en un apoyo realista que garantice a todos los pueblos de esta región el mejor futuro.




majzen* (Estado marroquí tradicional, anterior al Protectorado)